Nos toca hablar de la controvertida década de los ochenta; controvertida porque, como ya adelantamos, la 'meca del cine' decidió arriesgar menos que en la brillante década anterior. Pocos entre los grandes autores tuvieron auténtica libertad y triunfó el modelo de espectáculo que impulsaron Spielberg y Robert Zemeckis, que se extenderá en buena medida en la década siguiente. Sobra decir que la comercialidad no tiene por qué reñir con la calidad, y valgan de ejemplo títulos como 'Regreso al futuro' o 'E.T.', entre otros tantos, pero desgraciadamente también abundaron lanzamientos discutibles, guiados solo por la inversión que en su momento se consideró más rentable.
Como ejemplo crítico de este cambio de tendencia se me ocurre 'Atracción fatal' (1987), una película que pudo haber sido un gran thriller y se estropeó por culpa de un cambio de última hora: Glenn Close, que encarnaba a un personaje complejo, destinado a un final triste pero creíble, tuvo que volver a interpretar las últimas escenas de la película porque, en los pases previos al estreno, el público demandaba que se matara a su personaje, y así la cosa terminó en otra historia de psicópata con cuchillo. ¿El resultado? Uno de los títulos más exitosos de la década.
Por otro lado, los ochenta fueron años fértiles para el mercado juvenil y adolescente. No es casualidad que nos encontremos hoy en un revival nostálgico a razón de varias generaciones que crecieron viendo aquellas películas. Los géneros de aventuras y ciencia ficción destacaron especialmente, así como la explotación del terror y el nuevo cine de acción. No podemos negar que hubo de todo, desde la mediocridad más olvidable hasta esos pocos títulos que han trascendido en todos los géneros. A pesar de haber pintado estos años con pinceladas tan negras, aquí se encuentra, al igual que en otras entradas, alguna de mis películas favoritas de todos los tiempos.
El hombre elefante (The Elephant Man). 1980.
La historia de Joseph - aquí, John - Merrick a cargo de David Lynch es la película más triste que he visto nunca; entiendo que esto es subjetivo. No puedo reprimir alguna lágrima cada vez que la veo, pero, a pesar de su excesivo dramatismo, su efecto catártico no vuelve su experiencia deprimente, sino humanizante. Para mí, imprescindible.
Al final de la escalera (The Changeling). 1980.
Producción canadiense de corte telefilmesco. No puede competir artísticamente con 'El resplandor', aparecida el mismo año, ni es desde luego una de las mejores películas de la década, pero quiero reivindicarla porque en su género fue muy efectiva, inspirando a muchas obras de terror posteriores. Me aterrorizó en la infancia y todavía consigue dar miedo.
Trilogía de Indiana Jones (1981-1989)
Un sombrero y un látigo son dos referencias que hablan por sí solas. Con esta trilogía, Spielberg consiguió una de las mejores obras de aventuras que jamás hayan pasado por la gran pantalla. Aventura desenfadada destinada a la evasión sin complejos, ficción pulp heredera de la vieja escuela.
Conan, el bárbaro (Conan the Barbarian). 1982
Esta es la película a la que guardo más cariño. Irregular, grandilocuente, con un actor principal muy limitado, nunca aparecerá en los anales del cine. Podría apuntar sus varios defectos, y sin embargo a algunos nos marcó irremediablemente. De pocos diálogos, la cinta de Milius consiguió un evocación mítica que la hace muy especial. Su magnetismo no puede desligarse de la insuperable composición musical a cargo de Basil Poledouris, que a los devotos de esta obra nos pone los pelos como escarpias.
¿Pueden unirse el cine negro y la ciencia ficción? Ridley Scott nos demostró que sí, creando una estética que removió el imaginario futurístico en los años del post-punk. Esa estética fue su mayor contribución, aunque es igualmente destacable su planteamiento acerca de los recuerdos, la humanidad y la posibilidad de emular al ser humano desde la tecnología.
La ley de la calle (Rumble Fish). 1983
El blanco y negro es la mirada del 'chico de la moto', cuyo reinado se impone aún en ese barrio de ciudad industrial. Es un blanco y negro brumoso, añoranza por otra época que hemos deseado que existiera - 'antes en las pandillas había camaradería' - o también una irrealidad constante. El blanco y negro es además metáfora de vivir dentro de uno mismo, en ese mundo tan reducido como el acuario de los peces de Siam, dando vueltas y vueltas.
Zelig. 1983.
La aceptación social es una necesidad básica para cualquiera, y más si se parte de una infancia traumática, marcada por el rechazo, como el caso de nuestro protagonista. Sin embargo, esa aspiración, aunque positiva para el desarrollo de la empatía y tolerancia, puede conllevar el riesgo de difuminar la propia personalidad. Woody Allen lanzó este falso documental que emuló con acierto las grabaciones de la época silente, donde a través del humor se abordaba la búsqueda del carácter e identidad personal.
El remake de Brian De Palma no ha envejecido nada como narración del ascenso y la caída del simpar Tony Montana, inmortalizado por Al Pacino. ''Todo lo que tengo en esta vida son mis cojones y mi palabra, y no los rompo por nadie''. Una película excesiva que representa como pocas aquel violento mundo de narcotráfico, deportivos y discotecas que nos regaló la gran pantalla. Por debajo de la superficie, una tragedia clásica en torno a la ambición personal, así como una mirada feroz al capitalismo.
Los santos inocentes. 1984.
Excepcional adaptación de la novela de Delibes que nos recuerda la España negra de las dehesas, los amos y los criados. No tan lejana en el tiempo como algunos creerían y con unas interpretaciones que forman parte de lo más recordado de nuestro cine. La de Camus sigue siendo una obra impactante.
Amadeus. 1984.
Puede que, a su modo, reinvente la Historia y sea injusta con la memoria de Antonio Salieri, compositor que en vida fue tan aclamado como el mismo Mozart, pero la película de Milos Forman es una historia de envidia y frustración única en el tratamiento de la relación de ambos músicos. El genio del salzburgués nos fascina, aunque quizá el auténtico protagonista sea el italiano, que sabe admirar el talento del rival y sufre por no poder llegar a sus empeños en aquel arte al que ha sacrificado su vida.
La rosa púrpura del Cairo (The Purple Rose of Cairo). 1985
Woody Allen nos ofreció un cántico al séptimo arte como ilusión, fantasía y evasión de las frustraciones personales. Cine dentro del cine y mimo por el detalle. Una película bonita que juega con la magia del cine sin pretender engañar al espectador con un cuento de hadas. Real, como la vida misma.
El nombre de la rosa (Der Name der Rose). 1986.
Aun no pudiendo comparase a la novela original de Umberto Eco, en cierto modo inadaptable, Jean-Jacques Annaud realizó una gran película, su propia versión, además en consonancia con el espíritu de palimpsesto de Eco, de obra abierta más allá de la intención original del autor. El esfuerzo por la buena ambientación histórica también contribuyó al sobresaliente resultado.
Terciopelo azul (Blue Velvet). 1986
Una historia inmersiva, buen cine negro, como punta de iceberg de algo mucho más oscuro y perturbador. Lynch consiguió una estructura perfecta, de principio a fin, y un atento cuidado a la paleta de colores. Causa inquietud el descenso a los infiernos del protagonista, un infierno escondido en lo cotidiano.
Desaparecida (Spoorloos). 1988
Singular película holandesa de esas que se fijan en el recuerdo. Puro suspense narrado con una mezcla del mayor realismo y, en ocasiones, un extraño tono onírico. Uno de los mejores abordajes psicológicos al trastorno de personalidad del psicópata, a la par que una dura historia de anhelo y esperanza en el destino del ser querido.
No recuerdo haber visto Desaparecida ni Al Final de la Escalera, el resto sí.
ResponderEliminarPara mí la obra maestra de Woody Allen es Zelig sin duda y en tu lista solo añadiría otra de e´l. Hannah y sus hermanas, casi tan grande como la primera. Me gustó La Rosa Púrpura del Cairo pero menos.
Los 80 son parte de nuestra educación sentimental y es duro acercarse a la década sin meter algo de nuestra propia sentimentalidad.
Añadiría alguna película de Hayao Miyazaki -Mi vecino Totoro o Nausicaä del Valle del Viento- o La Tumba de las Luciérnagas de Isao Takahata.
Toro Salvaje. Gandhi. París Texas, seguro. También seguro, El cielo sobre Berlín. El sur. Cinema Paradiso.
Faltarán muchas.
Saludos
Muy de acuerdo con lo que dices sobre la educación sentimental. Es curioso que el cine de esta década sea recordado con cariño por más de una generación, y en esto creo que influyó el tipo de películas que se gestaban. Los que nacimos en los ochenta nos criamos con estas películas a través del vídeo y la televisión, sobre todo, aunque a veces también por visionados posteriores de matinal de domingo en esos cines particulares que han desaparecido. Ya recordarás que entonces se hablaba directamente de ''peli de matinal'', como si fuera un género cinematográfico en sí mismo.
EliminarDe las películas que sugieres, me apunto especialmente la recomendación de las de animación japonesas, porque no he visto ninguna y me has dado curiosidad. En segundo lugar, las de Wim Wenders. Admito que este director me da cierta pereza, por el vago recuerdo de lo poco que vi suyo hace muchos años, pero no deja de ser un prejuicio basado en el desconocimiento.
Las demás las he visto. 'Cinema Paradiso' me gustó, aunque sin entusiasmarme. 'El sur' me atrapó bastante más. 'Toro salvaje' es una gran película, aunque creo que 'La última tentación de Cristo' y '¡Jo, qué noche!' no le van a la zaga. De hecho, he estado a punto de incluir esta última, que nunca he considerado una obra menor de Scorsese: la comedia surrealista sobre una extraña noche de ligue en el Soho neoyorkino.
Gracias por la aportación. Un saludo.
Esta vez, de tu magnífica selección, sólo me es desconocida una, Desaparecida, de la que tomo nota ipso facto.
ResponderEliminarDe las que he visto, algunas me encantan, como Terciopelo azul y Al final de la escalera (ya sabes que me pirro por los terrores psicológicos :D).
El hombre elefante sólo la he visto una vez y no me veo capaz de repetir. Me pareció, como dices tú, la película más triste del mundo, pero al mismo tiempo maravillosa; terrible y conmovedora.
También me gustan mucho las de anime que menciona Doctor Krapp, Mi vecino Totoro y La Tumba de las Luciérnagas, también conmovedora, triste y preciosa.
Entre las que yo propondría, una que ya mencionas tú fuera de selección: El resplandor, y otra también basada en un libro de mi amado Stephen King: Cuenta conmigo. Una delicia que te recomiendo mucho si no la has visto.
De esta época también recuerdo La cosa (mi afición al fantástico no perdona), y entre las españolas, Remando al viento, y una que diría de culto, Amanece que no es poco.
Gracias por recordarme y hacerme recordar tantas películas estupendas.
Al incluir dos películas de Lynch y de Allen no es la selección más variada, precisamente, pero me alegro de que te guste. Ya me dirás si algún día ves 'Desaparecida', creo que te gustará, es bastante singular. Kubrick reivindicó a su director en varias entrevistas, y dijo de esta película que era la más terrorífica que había visto nunca, pero lo mejor es verla sin esperar nada concreto, porque no es una película de terror, al menos no al uso.
EliminarDefinitivamente tengo una deuda pendiente con esas películas de anime, que recomiendas como el Dr. Krapp. Tampoco he visto 'Remando el viento'. La de Cuerda es tronchante...
'La cosa' es muy buena, una de las mejores películas de Carpenter, aunque, como decía en la anterior entrada, me gusta especialmente 'La noche de Halloween', de la década anterior. Creo que está algo infravalorada, o quizá opacada por el sinfín de títulos slasher que aparecieron a partir de ella, sin contar con la propia saga 'Halloween', donde a partir de la cuarta entrega la vergüenza ajena alcanza altas cotas, salvo alguna excepción ya en este siglo.
No he visto ''Cuenta conmigo'', y también me has metido curiosidad. ¿Un libro de Stephen King? Tú eres una experta en el autor, pero al resto a veces se nos olvida que no solo ha trabajado el terror. La veré.
¿Y qué decir de 'El resplandor'? 'El resplandor' fue la primera novela que leí de King, antes de ver la peli de Kubrick. No pienso comparar ambas obras, porque entre otras cosas tendría que volver a leer la novela, que tengo ya lejos en el recuerdo. Dejo de lado, por tanto, la famosa polémica con el rechazo de King a esa adaptación. Tanto en la novela original (diría que sobre todo en la novela) como en la película tiene protagonismo el hotel Overlook, aunque en este caso no es eso lo que más me interesa de la obra. A diferencia de la vampírica ''El misterio de Salem's Lot'' - y sigo haciendo un ejercicio de memoria lejana - , donde el lugar tiene un obligado protagonismo, en 'El resplandor' hay otros puntos centrales para mí. No sé qué opinarás tú, pero yo prefiero leer la historia no como un cuento de casas encantadas y fantasmas - aunque Kubrick y el propio King ofrecen también esa lectura de superficie, con sus diferencias - sino como la historia de un padre alcohólico y maltratador visto con la intuición de un niño, aunque la ''casa encantada'' sea un perfecto marco dramático para mostrarlo. Desde esta lectura, y aunque repito que tengo la novela ya muy olvidada, en mi opinión Kubrick tiene buenos aciertos en su versión, como mostrar a Jack Torrance algo ''tocado'' desde el comienzo - ¿no fue una de las críticas que le hizo King? -, aunque no sepamos nada del brazo roto de Danny ni demasiados datos del pasado de Jack. Por otro lado, se esfuerza también en remarcar la historia sobrenatural con su final, cosa que dota a la película de cierta ambigüedad al no querer mojarse por una u otra lectura. ¿Es el hotel la principal influencia maléfica o es la familia de Jack la que arrastraba un serio problema? King hace reventar las calderas del hotel y Kubrick explicó después que había querido hacer una película de fantasmas. En este caso, yo considero más aterradora la historia introspectiva de la familia antes que la del hotel, pero cada cual que se quede con su lectura. La polémica está servida :D
Vaya rollo te he soltado. Gracias a ti por tu comentario. Un saludo.
que buen blog tienesVolvere sin lugara a dudas
ResponderEliminarGracias y disculpa, Mucha, me extraña no haberte contestado, quizá te leí en su momento.
EliminarMuy interesante tu artículo. Las de Spielberg no me dicen nada, pero me encanta que hables de "Zelig", "Blade Runner", "Los santos inocentes" o las dos de Lynch. No dejes de ver "Cuenta conmigo", es una maravilla, como te dice Ángeles. Mis favoritas de los ochenta:
ResponderEliminarToro salvaje (1980, Martin Scorsese)
El hombre elefante (1980, David Lynch)
Blade Runner (1982, Ridley Scott)
El sur (1983, Víctor Erice)
Nostalgia (1983, Andrei Tarkovski)
Zelig (1983, Woody Allen)
Fanny y Alexander (1983, Ingmar Bergman)
Paris, Texas (1984, Wim Wenders)
Sacrificio (1986, Andrei Tarkovski)
El rayo verde (1986, Eric Rohmer)
Terciopelo azul (1986, David Lynch)
Dublineses (1987, John Huston)
Cielo sobre Berlín (1987, Wim Wenders)
Ariel (1988, Aki Kaurismäki)
Paisaje en la niebla (1988, The Angelopoulos)
No pongo más, aunque quizá me deje alguna.
Un abrazo.
Te agradezco los comentarios y tus selecciones, Gonzalo. Ya ves que tengo este blog un tanto abandonado, aunque lo retomaré en cualquier momento.
EliminarDe tu lista no he visto 'El rayo verde', 'Ariel', 'Paisaje en la niebla' ni las de Wim Wenders, exceptuando 'París, Texas' hace ya tantos años que tendría que volver a verla para valorarla. sí que por supuesto me las apunto.
Me ha parecido estupendo tu recuento de los 80, únicamente me sobra Connan pero porque todas estas de forzudos no me van, si sumamos a tus propuestas todas las que hacen el Dr. Krapp, Ángeles y Gonzalo han sumado un buenísimo ramillete, todas son fantásticas de todas las que comentas tú me quedo sobre todo con Blade Runner, Scarface y Amadeus, además te diré que como a ti, sin niguna duda una de las plículas más impresionantemente duras/tiernas que he visto en mi vida es el hombre elefante, es imposible que no se te escape una lágrima o varias en ella y al hilo de esta y ya que tienes el pañuelo a mano, como dices no has visto cine de animación japonés no dejes de ver una preciosidad "La tumba de las luciérnagas" de Isao Takahata, eso sí, yo lloré a moco tendido jaja y ya solo mencionarte dos más, porque son de mis pelis favoritas de todos los tiempos una: "Érase una vez en América" de Sergio Leone, además de todo, solo su preciosísima BSO de Ennio Morricone ya merece un aparte y la otra, quizá menos redonda pero preciosa e inolvidable "El club de los poetas muertos" de Peter Weir.. en fin, lo dejo ya ; )
ResponderEliminarMil gracias, buenas noches y un abrazo!
Lo de Conan admito que es una rareza mía, así que comprendo perfectamente que al resto no os parezca gran cosa. Es la gran película de mi infancia, y ya sabes que esas cosas se fijan para siempre; en cualquier caso, creo que la banda sonora se defiende sola.
EliminarSigo sin haber visto ''La tumba de las luciérnagas''. A ver si de una vez por todas le pongo remedio a ese y otros animes recomendados.
Y las otras dos películas que traes me encantan. ''Érase una vez en América'' es quizá la gran obra de Sergio Leone. ''El club de los poetas muertos'' la he vuelto a ver unas cuantas veces, aportó una fórmula que ha sido muy copiada y hoy me resulta algo ingenua (he dado clase durante años a adolescentes y un profesor como el carismático personaje de Robin Williams hoy no impactaría tanto como en el contexto de ese elitista colegio de antaño), y sin embargo sigue siendo un peliculón a reivindicar.
Muchas gracias por la aportación, María. Un abrazo.
Muy interesante la lista que propones. Me trae muchos recuerdos.
ResponderEliminarE.T. fue una de las primeras películas que mis padres me llevaron a ver al cine, yo era pequeña y no la supe apreciar. Tiempo después, cuando la revisé me di cuenta de lo especial que es.
Regreso al futuro me encanta. He visto las tres varias veces, pero la primera y la tercera me parecen fantásticas y me mantienen pegada al sofá cada vez que las reponen. Por cierto, llegó y pasó el 2015 (el año en el que transcurre Regreso al futuro II) y seguimos sin coches voladores...
En mi infancia mi película favorita era "Los Goonies", la vi tantas veces que me sabía los diálogos de memoria. A día de hoy le guardo un gran cariño. También me encanta "La princesa prometida", de esas que no me canso de ver.
Respecto a Indiana Jones, mi profesor de Historia decía que era el peor arqueólogo del mundo (y es cierto, siempre lo diré, todo lo rompe y nada documenta), tenía yo un poster de la "Última cruzada" en mi habitación de adolescente. Y, por una especie de lealtad a aquellos tiempos me he visto las otras dos que hicieron después, siempre bajando el nivel. Pero, al contrario que la mayoría de la gente, a mí me parecen mejores la segunda (el templo maldito) y la tercera (la última cruzada) que la primera (el arca perdida) y origen de todo.
Blade Runner es una auténtica obra maestra, significó mucho para mí, porque me hizo plantearme las primeras preguntas filosóficas: ¿de dónde venimos? ¿a dónde vamos? Y aportó al cine uno de sus momentos icónicos con ese magnífico monólogo de "lagrimas en la lluvia".
"El nombre de la rosa" es otra obra maestra del cine. "Los santos inocentes" estremece por lo real que es todo y, precisamente, porque sabes que así han sido las cosas durante siglos y hay lugares donde siguen siendo así, es más injusto y triste de lo que pueda parecer a primera vista.
"Amadeus" y "La rosa púrpura del Cairo" también me gustaron mucho. "Conan, el Bárbaro" la vi bastantes años después y me sorprendió encontrarme a Jorge Sanz en la peli, pero está bien. Y de las otras que mencionas, tengo un vago recuerdo, así que no puedo aportar nada. La última que mencionas no la conocía.
¿Y las de Star Wars? La primera (lo siento, para mí es la primera) era de finales de los 70, pero las otras dos eran ya los 80) me aburrió en los minutos iniciales, hasta que Luke se decide a ir a salvar a la princesa... en realidad la eterna historia de caballero que salva princesa ambientada en el espacio, con espada incluida, que sería un arma arcaica por muy laser que fuera... Mi personaje favorito el de Han Solo, por supuesto. Las tres "iniciales" me gustaron. Las que vieron décadas después y que son ya una franquicia a la que he perdido la pista, me decepcionaron. No las he visto todas.
Gracias por la lista y perdón por la parrafada.
Disculpa la tardanza, MJ.
EliminarPues yo 'E.T.' la vi muchas veces de crío, y me gustaba mucho, aunque la recuerdo con algo de tristeza. Hace tanto de eso ya que tendría que revisarla algún día.
'Regreso al futuro' es un peliculón, sí señora; yo sobre todo me quedo con la primera. Es verdad que la segunda parte nos dejó a todos un imaginario ligado al futuro que ha resultado ser menos emocionante de lo esperado: mucha IA y mucho internet, pero ¿dónde están los patinetes voladores? Por cierto que eso de los patinetes voladores, y cosas voladoras en general, era muy de los ochenta... En un orden bastante menor, lo vimos también en 'Másters del Universo', que aunque sea mala, me pilló en la tierna infancia, jugando con sus muñecos.
'Los Goonies' es muy buena, una película que también recuerdo con cariño, pero que al igual que 'E.T.', hace demasiados años que no la veo, como para incluirla en mi lista. 'La princesa prometida', en cambio, sí la he vuelto a ver muchas veces, creo que cada navidad, más o menos... ¿Y qué fue de 'Dentro del laberinto', con David Bowie haciendo de rey de los elfos? ¿Y Cristal oscuro?... Está claro que en los ochenta brilló la fantasía.
Curiosamente, coincido con cada palabra que dices sobre la trilogía Indiana Jones. Tal cual. 'El templo maldito' siempre me pareció más entretenida que la primera (mejor, no lo sé, porque 'El arca perdida' gana por abrir el camino), con ese tono oscuro y esa pura aventura que no da tregua. Y 'La última cruzada', la más entrañable de las tres: excelente el papel de Sean Connery. En cuanto a la cuarta entrega, yo también la vi por fidelidad, pero aunque tenga algunas buenas escenas, es más floja que las originales; la última, aún no la he visto.
También coincido contigo en todo lo que dices sobre Star Wars.
Nada que disculpar, al contrario: gracias a ti por tu generoso comentario.