Comenzamos una serie de entradas en las que comentaré brevemente mis películas preferidas. Hay un puñado de títulos con los que no me tiembla el pulso: son mis preferidos de ayer, de hoy y de mañana; con otros comienzan las dudas, pues elegir es renunciar: por qué ésta y no aquella otra. ¿A quién quieren más, a su padre o a su madre? Hay dilemas que no deberían plantearse; sin embargo, los que elaboramos listas nos vemos en tesituras así de ridículas; ya saben: problemas del primer mundo. Como el criterio de selección es el gusto personal y no he pretendido escoger las obras que para mí puedan ser más relevantes (pese a que muchas coincidan también en esa categoría), ni tampoco ser inclusivo a toda costa en géneros o nacionalidades, se podría poner en cuestión la utilidad de estas entradas. Por ello me tomo la libertad de pedirles ayuda a ustedes, con el fin de hacer esto más interesante: indíquenme en los comentarios, si les apetece, cuáles son sus películas preferidas y po...